Porsche estrena frenos de carburo de wolframio

diciembre 12, 2018
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No se oxida y apenas genera polvo de frenado. El freno Porsche Surface Coated Brake (PSCB) está por primera vez disponible para el nuevo Porsche Cayenne como parte del equipamiento de serie de la versión Turbo.

¿Conoce el ‘vidia’? Matthias Leber sonríe con complicidad. Este doctor en ingeniería mecánica trabaja en el Centro de Desarrollo de Porsche en Weissach y es especialista en frenos. Es, por tanto, alguien capaz de crear futuro gracias a que conoce el pasado. Y parte de ese pasado es el ‘vidia’, en alemán ‘widia’, una abreviatura de la expresión ‘wie Diamant’ (‘como el diamante’), nombre con el que desde principios del siglo XX se viene comercializando un material asombrosamente duro con un componente principal decisivo: el carburo de wolframio. Leber, que conoce muy bien las propiedades de los materiales y sus ventajas, mira con orgullo el reluciente disco de freno que tiene delante. Aunque estuviera usado, lo podría colgar en la pared como un espejo, ya que el carburo de wolframio no se oxida ni pierde el lustre. Pero que este freno tenga tan buen aspecto no es su principal ventaja. Mucho más importante es su rendimiento.

El nuevo Porsche Cayenne Turbo estrena de serie nada menos que una novedad mundial: el Porsche Surface Coated Brake (PSCB). Su superficie es de carburo de wolframio. El wolframio y el carbono se combinan formando un cristal mixto tan duro que con él se podría cortar vidrio. El carburo de wolframio es, después del diamante, uno de los materiales más duros del mundo (unas 10 veces más duro que la fundición de hierro gris). Y eso es lo que lo hace tan interesante para un diseñador de frenos.

Un disco de freno enteramente hecho de carburo de wolframio sería comparativamente tan caro como varios juegos de frenos cerámicos. Durante mucho tiempo faltó además la tecnología que permitiera unir de manera segura el carburo de wolframio con una capa portadora, por ejemplo, de fundición gris.

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Los especialistas hicieron fue tomar un forro con buena adherencia y mezclarle cierta cantidad de materiales muy duros que penetran microscópicamente en la capa de carburo de wolframio. Estos forros se clavan como una garra en el disco.

“El resultado nos sorprendió a todos”, dice Leber. “Los primeros ensayos superaron nuestras expectativas”. A bajas velocidades el forro liso se adhiere instantáneamente en toda su superficie. Con la fundición gris el efecto adherente se reduce porque el ahuecamiento de cada surco no actúa como superficie. En cambio, el carburo de wolframio no tiene prácticamente surcos, sino que es perfectamente liso. Cuando la velocidad es elevada y es requerida mayor eficacia de frenado, los componentes duros del forro lanzan sus anclas microscópicas.

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Estos frenos tienen un rendimiento cercano al del PCCB y solo por un tercio de los costos de un freno cerámico. De hecho, durante la conducción el nuevo freno transmite la misma sensación que el PCCB: la fuerza del pedal se mantiene constante aunque se caliente el freno. A altas temperaturas esta fuerza no disminuye, es decir, que no tiende a producir el temido fading, sino que, al contrario, se vuelve aún más intensa cuando las temperaturas rondan los 600 grados centígrados.

Por el momento, el PSCB solo está incluido de serie en el nuevo Cayenne Turbo. Para todos los demás Cayenne nuevos, se puede adquirir como equipamiento opcional.

 

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