Descuidos que pueden bajar el precio de venta de un usado

La firma Checkars generó esta guía con seis condiciones que afectan negativamente la cotización de un auto de segunda mano.

Los resultados de la rigurosa evaluación de 230 puntos que realiza Checkars antes de comprar un auto usado para luego incluirlo en su catálogo online y ofrecerlo a sus clientes, confirman que la mitad de los dueños de autos usados podrían prevenir o evitar, sin realizar mucho esfuerzo, el nivel de deterioro que presentan sus vehículos.

Checkars encontró que el 50 por ciento de los autos usados examinados por sus propios tasadores, siempre unidades que no superan los 100.000 kilómetros, cargan con 6 condiciones que afectan el precio de venta. ¿El origen de estos condicionamientos? Uno solo: el descuido en los detalles o los malos hábitos de sus propios dueños que no pueden ser pasados por alto por un tasador.

El ránking de los 6 descuidos menores que tiran para abajo el valor de un usado identificados durante la evaluación de 230 puntos que realizan en Checkars son:

1 – La pintura. El primer daño visible que afecta directamente el valor de venta es la pintura exterior del auto. Lo más común es encontrar desprolijidades en el paragolpes o en los laterales. Son los focos en donde más roces se producen y que es necesario arreglar. Quién realice una evaluación del auto para tasarlo, podrá medir el nivel de cuidado del dueño a través del detalle en estos puntos mencionados.

En Checkars consideran que acondicionar estos detalles para un auto usado de gama media antes de la venta y evitar descuento a la hora de venderlo puede oscilar en un costo mínimo de 5.000 pesos si son raspones leves. Puede subir a 10.000 pesos (cómo mínimo) si ya se encuentran zonas abolladas levemente. Mientras que reemplazar un paragolpes delantero o trasero en malas condiciones puede costar desde 25.000 pesos. Sin embargo, para los paragolpes existe la alternativa de realizar una reparación de aproximadamente 12.000 pesos con pintura si no se encuentran muy dañados y se quieren borrar los rayones.

2. Condición del tapizado de los asientos. Es el segundo deterioro notable que puede generar una menor expectativa en la cotización de un auto usado. Los asientos son uno de los elementos que sufren más daño con el paso del tiempo y la conducta humana tiene una responsabilidad importante en el deterioro.

Con 1.300 pesos se puede prevenir el deterioro del tapizado de los asientos y evitar un descuento enorme a la hora de venderlo. Existen fundas universales para cubrir las butacas o asientos de cualquier automóvil.

3. Llantas golpeadas o deformadas por golpes. Además de saltar a la vista en una evaluación rápida del vehículo, las llantas dañadas son responsables de causar una vibración en el volante, algo fácil de percibir en una sencilla prueba de manejo. Por lo general, las deformaciones son fruto de fuertes raspones contra el cordón de la vereda al estacionar con apuro o de llevarse por delante un pozo sin advertirlo, dañando involuntariamente el estado de las ruedas.

Con una inversión mínima de 900 pesos se puede recurrir a la gomería para enderezar las llantas si son de acero. Si son de una aleación especial el gasto es mayor y el dueño deberá evaluar si conviene o no cargarse el arreglo o entregarlo como está. Las condiciones de las llantas van a ser evaluadas en detalle por cualquier tasador.

4. Ruedas sin tazas es otro punto que no se pasa por alto. Algunos conductores precavidos las quitan, las guardan y vuelven a colocarlas al momento de la venta, porque saben que los conductores habituales suelen dañarse contra el cordón de la vereda, al estacionar u olvidarlas tiradas sobre la ruta cuando cambian un neumático pinchado durante un viaje.

Las tazas de un auto de gama media pueden variar entre 500 y 1.500 pesos.

5. El historial completo de servicios mecánicos. Un punto muy sensible para el tasador de un auto usado se relaciona con la documentación del auto. No solo es importante que los impuestos y controles obligatorios estén al día para no bajar el valor del vehículo sino que también es importante respaldar cualquier service mecánico periódico o puntual que garantice que el dueño realizó el mantenimiento indicado.

6. Las cubre alfombras de goma. Son piezas que están en el piso del auto, a los pies de cada pasajero. Juegan un rol clave en el paso de los años para preservar las condiciones de un auto usado. En muchos casos se registran faltantes o son de distintas medidas dada la pérdida o descuido en un lavadero u olvido por removerlas y no dejarlas fijadas correctamente en su lugar. Mantenerlas bien colocadas, selladas al piso es una opción recomendable para después no lamentar pérdidas.

Un juego de 4 cubre alfombras para el auto puede alcanzar el valor de unos 2.000 pesos máximo, indican en Checkars.

Fuente: Checkars

Dejar un comentario